martes, 6 de octubre de 2026

 

    De regreso trato de retomar el trabajo, pero estoy demasiado dispersa.  Apelo al oficio y voy desarrollando rutinas.  Si el plan era experimentar con falsos abanicos, sigamos con eso: uso una bolsita verde de Lucciano´s que quedó sobre la mesa para incorporar plegados a la lámina. Es absurdo, porque la lámina no tiene sostén y la única forma de cuelga es enmarcando y no se puede hacer con ese relieve de la bolsa… Pero en este  momento la lógica me da igual y sólo estoy haciendo por hacer y para despabilarme.





















 

     Llegan mis papelitos de Temu, y decido incorporarlos a modo de patchwork, como esas viejas colchas tejidas al crochet.  Uno los cuadraditos de colores y dibujo sobre ellos.

























































lunes, 28 de septiembre de 2026

 


    Vuelvo a retirarme momentáneamente a mi segunda desaparición forzosa, aunque voluntaria.  Suena contradictorio, pero es  así: el destino me fuerza pero yo acepto  las reglas que me imponen para ver una salida a esta pesadilla.   

 

     Inicio un trabajo para que quede pendiente, a la espera.  Algo que planificar en mi cabeza los próximos cinco días de inactividad, y al que regresar con entusiasmo  cuando toque volver a casa. 
































      Trazo un angelito en un papel membretado de un hotel que visité hace casi veinticinco  años, en Berna, y que guardé por esa afición a conservar papelerío de todo tipo porque “en algo lo voy a usar”.  El papel ha resistido el paso del tiempo maravillosamente.

































         En unos días regreso y  continúo.  




miércoles, 23 de septiembre de 2026

 

Versión final Sultry Sarah Social Club 

falso abanico sobre papel y cartón 





























































sábado, 19 de septiembre de 2026

 



    Dispuesta a seguir jugando con la idea de los abanicos, agregué un par de elementos a incluir: unos recortes sobrantes de passepartout 20X30 ms. -que quedaron del montaje de las Postalitas que llevé a las ferias de Uruguay el año pasado; y los restos de madera balsa de  donde se troquelaban las piezas del puzle 3D de la Rueda de la Fortuna (adoro armar ese tipo de rompecabezas tridimensionales y, obviamente, no puedo tirar los restos que quedan tras  terminarlos).










      Hago un primer intento, y ya lo limitado del espacio (el fragmento de passepartout condiciona el tamaño) hace que más que un abanico termine haciendo una pantalla.  El fragmento calado de madera se presta a los bordes y aunque podría haber plegado algo para forzar la idea, al final preferí trabajar en un retrato limpio y subir con dibujos que vuelvan irregular la parte superior.













































 

     Los dibujos lo trazo sobre papel común, por lo que su resistencia en inexistente.  Recorté unas servilletas de papel reciclado de una casa de comidas, los enrollo y agrego unos círculos  por detrás y delante en las partes que tienden a doblarse, buscando dar más peso y estabilidad.  No sé si va a aguantar, pero en teoría me sonaba bien.