sábado, 9 de mayo de 2026

 

     Acabo de traer de la marquería las dos obras más recientes y que son las que elegí para la gráfica, y realmente me encanta como han quedado.














      Las postales y los señaladores deberían estar para este miércoles.  A los señaladores quiero agregarles unas cintas, por lo que una vez que los tenga en mis manos y corrobore el color final de la impresión será el momento de ir a la mercería a buscar una cinta próxima en la tonalidad.


















 

     Ahora voy a concentrarme en armar un kit de prensa para difundir y unas invitaciones a la vernissage atractivas, para hacerle llegar a mis contactos.  Quedan más pendientes, claro (fotografiar a los Arlequines para convertirlos es stickers, los gafetes de todas las obras, asegurar el flete para el traslado, conseguir unas cajas de buen vino para la inauguración, y puede que dos o tres cosas más en las que en este momento no quiero pensar); siempre hay pendientes...







 


martes, 5 de mayo de 2026

 








     Pude avanzar con la estructura para exhibir a los tres Arlequines juntos.  Un panel y mesitas de fibro-fácil (que finalmente sujeté con tornillos porque la adherencia con cola era muy inestable) y unos pitones estratégicamente repartidos para atar con tanza cada escultura (de lo contrario se caen, imposible alinearlos con sus sombreros de varios picos y sus ángulos caprichosos, tan divertidos de hacer y totalmente fatales para mantener en equilibrio). Tras múltiples intentos llego a un punto donde quedo bastante satisfecha.




























 

     Ahora quiero conseguir unas luces independientes (sin cables, que se carguen por USB o con baterías) para  iluminarlas con cierto dramatismo, aunque solo sea  el día de la inauguración.  Tienen que ser luces que pueda sujetar a la base del soporte sin hacerle perder estabilidad ni le agregue demasiado peso.  Y quedan por diseñar unos gafetes para cada Arlequin con su nombre y, si se puede, con su imagen para replicarla en unos stickers para regalar en la vernissage.  Por ahora, vamos bien.








































sábado, 2 de mayo de 2026

 


     Ya en cuenta regresiva para la muestra de junio en la Alianza Francesa, desarmándose sin piedad mis intentos de diseñar una base de exhibición para los tres Arlequines (falla tras falla, el fibrofácil y la cola de carpintero son incompatibles si no laqueo impermeabilizando, pero si lo hago no obtengo suficiente adherencia, o sea: desastre), no tengo mejor idea que apestarme y ya llevo una semana con fiebre.

     Obviamente, los artistas autogestionados no podemos detenernos por minucias como la salud, porque lo que nosotros no hacemos no lo hace nadie por nosotros.  Así que en un estado lamentable y pese a esta gripe insoportable he mejorado las postales y señaladores para regalar en la inauguración, ya se los pasé a la gráfica para presupuestar, dejé dos obras a enmarcar y conseguí unos tornillos autoperforantes en la ferretería a ver si con eso recauchuto un poco el engendro que pretendo usar como exhibidor.

     Pero me siento mal y merezco un poco de consuelo.  Y aunque debería estar preparando el kit de prensa y empezando a mandar gacetillas e invitaciones, me doy un día de recreo.  Cuando trabajaba en la serie de Las Reinas de la Baraja me decía que después debía seguir con las princesas.  Pero no hay princesas en las barajas, de hecho ni reinas hay en la baraja española (son caballos).  Supuse que debía resignarme a las Princesas de los cuentos infantiles, así que inicié jugando con Blancanieves y las múltiples versiones que pueblan mi biblioteca, esas que en mi niñez tildaba de falsas porque no se parecían en nada a la de Disney.  Me merezco este recreo a ver si dibujar sin ton ni son me recompone el alma.