Mañana
de montaje de Alquimia
La totalidad de las imágenes que se reproducen en este blog corresponden a obras de mi autoría.
Volviendo (muy) lentamente a la acción tras días de un dolor de espalda que acabó conmigo en la
guardia del Hospital Británico. Habiéndose
caído mis planes y mis tiempos, imposible ir a comprar cintas y dimensionales para
dar los últimos detalles, esta mañana -ya con menos dolor- usé lo que tenía a
mano y concluí las seis máscaras que quería aportar para el desfile de Alquimia
la semana próxima. Si mi columna lo
permite, puede que aun consiga las cintas que quería agregar, pero si sigo a
maltraer al menos que sin estar completamente a mi gusto estén bastante presentables.
Ayer
cerró la muestra en la Alianza Francesa – Centro Palermo Fortabat, y hoy
desmonté y volvimos a casa, menos el Arlequín
Jules y Cavalcade des Estudiants que se fueron con sus
nuevos dueños a trazar su destino individual lejos de mí. ¡¡¡Todo lo mejor para su nueva vida!!!
Hacía
mucho tiempo que no exponía en forma individual en Buenos Aires, y recuperar
el vértigo y la emoción de hacer cosas en territorio propio ha sido grato,
genera las ganas de seguir haciendo por estos lados, donde la cercanía y el trabajar
con gente conocida permite planificar de modo más audaz y arriesgarse a intentar
puestas más desafiantes. Mostrar internacionalmente
es genial, pero la logística hace que uno se vuelva prudente. Exponer en Buenos Aires es una invitación
a dejarse llevar por la imaginación. Ya
veremos.
Mientras
siguen mis obras independizadas de mi control en la muestra de la Alianza
Francesa (a la que no he vuelto aun a reponer tarjetas y chequear estado
general por este dolor de espalda que me tiene casi sin caminar, como una
resaca al estrés de organizar una muestra -entre otras cosas-) me doy permiso
de jugar un rato.
La excusa es un evento de un día a mediados de Julio, dónde seguramente irá El Portal y alguna otra obra con estética veneciana, y charlando con la organizadora surgió la posibilidad de hacer unas máscaras para que usen las modelos en el desfile de moda de cierre. Aun sin nada concreto y sólo por la posibilidad estoy desentendiéndome (o intentando hacerlo) de mi entorno y del mundo en general construyendo -con carta pesta y restos de bijou y cintas de mis cajas de acumulación de restos inútiles- máscaras y antifaces livianos pero resistentes que puedan lucir atractivos en un desfile.
Más
allá de su finalidad, permitirme perder el tiempo con este tipo de juegos es lo
único que puede recomponer un poco mi salud mental y hacer soportable el dolor
físico. Será la edad (lo que es lógico), o será el frio (seguramente),
pero estos días oscuros, cortos y destemplados hacen que mi energía desaparezca. Solo el placer de hacer con las manos, con colores
y brillos, puede recomponerme un poco el alma.