martes, 2 de junio de 2026

 













     Finalmente llegó el día del montaje.   Afortunadamente no hubo contratiempos, todo salió acorde a lo planeado: el flete estuvo a tiempo, el tráfico hasta Palermo no generó complicaciones innecesarias, pudimos descargar rápido en la puerta de la Alianza, las varillas de cuelga hicieron muy fácil colocar los cuadros en la altura correcta, el panel de los Arlequines simplificó el armado y el resguardo seguro de cada uno de ellos.  Todo bien y tranquilo.  Mi única queja es por las malas fotos que tomé del montaje, la luz del espacio más las paredes blancas y mi celular de dudosa calidad  solo consiguieron imágenes borrosas.  Por suerte habrá un fotógrafo profesional en la inauguración, así que se supone que tendré entonces un registro fotográfico digno de esta puesta.






















     Los Arlequines y mis dos chicas enmascaradas vinieron conmigo en el auto.  Tantas puntas, tantos pliegues, ningún lugar es lo suficientemente seguro para su traslado.  Pero llegaron bien. Así quedaron (¡las fotos son pésimas!).



















































































sábado, 30 de mayo de 2026

 





     Últimos detalles para la cuelga del próximo martes 2 de junio.  Pitones nuevos para las dos obras que van con bastidor (y que flanquearán el panel de los Arlequines), los gafetes de las obras, algunos con códigos QR que enlazan a sus procesos creativos en Instagram, embalaje de las obras con vidrio para su traslado seguro.  Diría que está todo listo, pero la obsesión me obliga a buscar pendientes y posibles fallas, en un estado de ansiedad innecesario pero inevitable.  Cuando esté todo montado al atardecer del martes y la sala de exhibición luzca lista y dispuesta a cualquier visitante, ahí recién voy a relajarme por primera vez en este último mes.
















































domingo, 17 de mayo de 2026

 






     Agregué las lámparas al panel de los Arlequines.  Da un efecto dramático cuando baja la luz general lo suficientemente divertido (aunque con tantos recovecos es un hecho que mis Arlequines son imposibles de iluminar en forma pareja).  Formalmente doy por terminado el panel para la muestra. Ahora a dedicarme exclusivamente a enviar gacetillas de prensa e invitaciones a la inauguración (y a hacer los gafetes de todas las obras, recortar más stickers, contratar un flete para el traslado, ver un pequeño catering para la inauguración, comprar el vino y coordinar que todo esté listo a tiempo.  Nada).