sábado, 27 de mayo de 2023

 

     Avances casi finales (faltan unos últimos toques al rostro, pero necesito luz de día y natural para hacerlos; mañana será).  Fotografío sin flash para controlar el dorado del fondo pero pierdo nitidez en los contrastes y en la calidad del color.















































 

     Y me consentí el capricho de incluir fragmentos del poema de Poe  Eldorado, por qué sí, sólo para mí.

Gaily bedight,

   A gallant knight,

In sunshine and in shadow,   

   Had journeyed long,   

   Singing a song,

In search of Eldorado.

 

   But he grew old—

   This knight so bold—   

And o’er his heart a shadow—   

   Fell as he found

   No spot of ground

That looked like Eldorado.

 

   And, as his strength   

   Failed him at length,

He met a pilgrim shadow—   

   ‘Shadow,’ said he,   

   ‘Where can it be—

This land of Eldorado?’

 

   ‘Over the Mountains

   Of the Moon,

Down the Valley of the Shadow,   

   Ride, boldly ride,’

   The shade replied,—

‘If you seek for Eldorado!’

 















 






lunes, 22 de mayo de 2023

 







     Ya he reconocido otras veces que mi obsesión por los dorados tal vez devenga de mi sangre india y se trate, sencillamente, de la memoria de El Dorado.  De ahí justifico que se me ocurriera tomar como base para mi próximo retrato una lámina de cartulina dorada con todo en contra: demasiado bajo gramaje, los bordes que se curvan, la textura precaria que resulta  frágil a la manipulación que exige el trabajo creativo y se daña al mínimo roce.  Párrafo aparte que es imposible fotografiar con ese fondo resplandeciente, pero eso termina siendo un detalle menor.

 

     En una Argentina que se derrumba por todos lados, me dejo influenciar por la decadencia generalizada del entorno y me dispongo a trabajar con papeles  escolares inadecuados para trabajos artísticos.  Sobre una lámina escolar de papel de caña de azúcar dibujo un retrato, de esos rostros clásicos de los años 20 del siglo pasado que tanto me gustan.














 

     Lo quemo, y los vestigios decido pegarlos sobre la cartulina dorada.  Pero es demasiado endeble, se enrolla en los bordes, su precariedad manifiesta augura ser un sostén inadecuado para mi papel de caña de azúcar  maltratado por el fuego y el agua.  Aplico mi lógica farnelliana, y en vez de descartar la cartulina dorada (no puedo, es el maleficio de la legendaria El Dorado, en donde debí habitar en alguna encarnación previa) decido fortalecer el soporte con unas tiras de papel artesanal batik de colores.  Supongo que con eso obtendré una base suficiente (con más fe que fundamento fáctico).



















 

      Adhiero el retrato intervenido por el fuego y compruebo lo difícil de fotografiar que es el pegote: el dorado encandila, come el resto de los colores, confunde todo.  Habrá que ver que sale.  Pero el desafío es más que tentador.
























martes, 16 de mayo de 2023

 







     Avances diarios.  Oficialmente terminado el fondo, lo que en mi idioma es haber terminado la primera tanda de dibujos intrincados sobre un soporte reciclado que no dio igual adherencia en la totalidad de la superficie. El desafío sostuvo el entusiasmo.   



































    Aunque no es mi regla habitual  ir de atrás para adelante en la composición (mi orden es ir en cualquier dirección y de cualquier manera), se supone que ahora está todo dispuesto para trabajar en el desnudo para subirlo a primer plano.  Lo miro y no me entusiasma demasiado: la línea de la cadera está mal, la proporción del torso no es la adecuada y hay algo en toda la postura que me disgusta, le falta languidez, cierta gracia del abandono que sugiere la pose y que ahí no está.  Por el contrario, me gustan las posibilidades de los pies.  Pero hay poca realidad  física de lanzarme a trabajar sobre lo que falta.  Puede que sea el clima, la mala luz de esta época del año, el cansancio triste que genera los tiempos horribles que atraviesa mi país.  Pueden ser tantas cosas, o simplemente la obra que se desencajó y no quiere seguir. Veremos mañana…