lunes, 21 de agosto de 2023

jueves, 17 de agosto de 2023

 



     Lentos avances en mi Chica Plateada.  La base blanca es frágil y al dibujar con tinta la rasgo y la despego, arruino lo hecho y vuelta a empezar.  Me obliga a ir muy lento, a agregar un poco de acrítico aquí y allá, peleando con la nula adherencia del papel metalizado, y a usar el dimensional como agarre extra en las zonas más delicadas.  Pero pese a lo desafiante de trabajar sobre un papel tan inconveniente, es muy placentero esto de ir subiendo despacito, capa por capa, con más cuidado del habitual para lograr trazar un fondo.  Si fuera fácil no sería tan divertido.

































































lunes, 14 de agosto de 2023










      Los artistas solemos hablar de “búsqueda”, y dejamos que se interprete como que estamos en una lucha con el sentido, la forma y el contenido de nuestro lenguaje visual.  Pero a veces sólo se trata de “buscar” papel sobre el que dibujar.

     Acumulo cosas, pero no necesariamente cosas útiles o idóneas para mi trabajo.  Así que en un domingo de mucho nervio quemé el dibujo que traía entre manos pero no encontré papel batik para adherirlo como base.




























     Revolví mi tablero, pero sólo quedaban unas cartulinas metalizadas.  Ya había usado la dorada y sabía lo inadecuada que era pese a cruzarla con restos de otros papeles para estabilizarla y darme márgenes de sostén para la tinta.  Me había prometido que, eventualmente, usaría el papel metal sólo en fragmentos para pequeñas superficies.  Pero yo tiendo a no escucharme a mi misma, y no había otra cosa, era domingo, estaba muy ansiosa, y acabé adhiriendo el dibujo en una lámina plateada.  Solita con su alma.












     Fantástico.  Sobre el plata no adhiere el acrílico, la tinta resbala y el grafito rasga y daña la superficie.  Muy bonito.  Pruebo con un blanco mate, de mayor adherencia, para generar una base.  Dibujo sobre otro papel, recorto y uso de molde y trazo sombras blancas del diseño.


 








        Y empiezo a trabajar sobre esa base blanca, hacia arriba, con acrílico, tinta y dimensionales.  Sin excederme, porque la base es frágil y se despega como una piel si rasgo mucho sobre la primera capa mate.

      A estas alturas, claramente no es una búsqueda sino una abierta lucha contra el soporte para que adhiera y aguante el dibujo minucioso.  Pero como artista del subdesarrollo, nunca tuve los materiales que se suponía debía usar sino a duras penas lo que se le parecía.  El universo del sucedáneo y la habilidad tramposa de hacerlo parecer otra cosa.  Mi batalla con el plateado ha comenzado.