sábado, 7 de febrero de 2026

 





     Agrego un texto estilizado y parisino en rojo y dorado, que levanta la composición que  encontraba demasiado pálida.

 





     Y desde ahí el rojo me condiciona.  Me pide compañía de igual intensidad.  Decido usar los restos de mi papel de felpa colorado, que tiene una textura ideal, suntuosa y aterciopelada, para compensar el exceso de rústico papel de diario.  Si, en cierto, el papel de felpa es exigente, absorbe y opaca la tinta y requiere un trabajo minucioso e insistente para lograr algo de definición.  Pero no soy precisamente yo quién se niegue a ese tipo de trabajito de hormiga.  Puro placer.


















































































 


No hay comentarios:

Publicar un comentario