sábado, 14 de febrero de 2026

 

     Un amigo me hace llegar una convocatoria temática sobre la luna, para integrar una publicación impresa anual, cada número dedicado a una carta de tarot.  Me pareció divertido, y revolví en mi multitud de trabajos abandonados y encontré mi inconclusa versión de los arcanos del tarot en papel quemado.

      La Lune es una de las pocas que había concluido, y que en ese momento me gustaba.  Pero la serie no prosperó porque me fastidié demasiado pronto, había optado una medida pequeña para el proyecto (21x30 cms.) y en tan acotado espacio no podía desarrollar la vorágine de símbolos que para mí debía incluir en cada carta.




 


     Ahora recupero a La Lune y, aunque sigue gustándome, la encuentro muy plana. Decido agregar algún que otro detalle antes de postularla.  Con un fragmento de un papel texturado que servía de fondo a una caja de bombones incorporo la luna de Méliès de su Le Voyage dans la Lune.





 


     Señalamos que el camino es para arriba, porque ciertamente la luna está para allá.






 

     Un pedacito de partitura que te avisa que en esta carta podrás saberlo todo sobre la luna.  Y un resto de diario, de los recortes sobrantes de L´Osservatore Romano que usé en mi último trabajo para incluir un ojo que todo lo ve.


 












    Color en la iguana, dorado en los bordes, un poco de tinta en la figura femenina central y ahora si me gusta más.  Textura y juego.  Ahora puedo postularla tranquila a ver como le va.






 















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