lunes, 16 de marzo de 2026

 

     Reconozco que a veces me distraigo con propuestas o convocatorias que son poco prácticas o materialmente imposible, pero que revisten un carácter tan lúdico que no me puedo resistir.  El arte sigue siendo para mi un juego (creativo), al que siempre quiero jugar.

      Fue así: el viernes a la mañana debía encontrarme con alguien en un bar, pero esa persona venia demorada por el tráfico, por lo que me entretuve revisando mensajes.  Me habían compartido una convocatoria publicada en Instagram, donde la propuesta era intervenir zapatos de Agatha Ruiz de la Prada.  Se seleccionarían unos pocos bocetos para  la intervención material que se exhibirá en un evento de moda y subasta benéfica en Cancún en el próximo abril.  Obviamente no daban los tiempos, si bien llego a la presentación de bocetos en la (improbable) eventualidad de ser seleccionada no podría ir a retirar el zapato ni hay márgenes para envío y devolución por correo postal. 

       Lo lógico era descartar sin más la convocatoria, pero la idea era divertida y me encanta el poderío de color de Agatha Ruiz de la Prada.  Así que el mismo viernes, desde el bar, contacté a los organizadores y si bien quedó en claro que no era posible la instancia de intervención material por la distancia -ellos en América del Norte y yo en América del Sur, bien al sur- se iban a exhibir también los mejores bocetos presentados en el evento, presuntamente con la presencia personal de la diseñadora.  Así que, ¿por qué no jugar un rato?  Me enviaron el tipo de zapato a  intervenir y he estado divirtiéndome un buen rato este fin de semana. (Si, tengo otras cosas que hacer, proyectos en curso y obras que requieren mi atención, pero distraerme en una cosa u otra es mi manera de vivir).





































No hay comentarios:

Publicar un comentario