Recupero
fragmentos de obras inconclusas para componer el diseño de los trabajos 30x30
que estoy haciendo tanto sobre el papel como sobre los acrílicos que los protegen.
Me digo que es también una forma de hacer limpieza, deshaciéndome de esas obras
que se malograron en el camino y que no destruyo porque tienen pequeños detalles
que si me gustan. Esos “pequeños
detalles” sobreviven en este nuevo proyecto.
Resulta divertido hacer collage con pedacitos de obras viejas, algunas
de varios años atrás. Y pareciera que eso
que había dibujado entonces ya sabía que terminaría acá. Porque encaja perfecto
y completa el sentido que hoy quiero trasmitir. Una especie de magia que me cuesta entender
pero que me resulta muy placentera.









No hay comentarios:
Publicar un comentario