martes, 30 de julio de 2019








     Los autodidactas nos formamos a través de la prueba-error-más prueba-más error-ad infinitum y prestando mucha atención a todas las críticas.  Así aprendemos. 

     Una crítica reiterativa a mi trabajo fue, y es, que pongo demasiado en una misma obra, que podría hacer media docena con lo que amontono en una.  Excesiva.  Imprudentemente exuberante. Muy cierto. Hay oportunidades que lucho contra esa tendencia, y otras –como en estos días en que el mal humor me supera- doy rienda suelta a todas las exageraciones.

     Así es que mientras dejo secar a mi Dama del Miriñaque de otra tanda de flores (otra tanda de muchas otras que esperan su turno)…



























…decido que es imprescindible que ella tenga un perro:

































































































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