jueves, 17 de septiembre de 2026

 





    De vuelta -transitoriamente- en casa terminé Café de Étoiles.  Reparé toda la puntilla que rompí al maniobrarla con torpeza y agregué un cordón rojo desde el Corazón Clausurado hasta la vincha, enredado en los eslabones de la cadena.  Me gusta como está y decidí no tocarla más.  Mi pulso está algo inestable así que meritué riesgos y la liberé de mí.
































 Post data:  Me llega un mail con una propuesta de colaboración con la empresa china Temu.




 

      Mi primera, lógica, reacción fue ¿será verdad?, pero hago un seguimiento, verifico datos, y parece que sí.  Mi segunda reacción fue ¡mirá vos!, no sé si una persona real o un algoritmo le prestó atención a mi perfil de Instagram, pero no hay manera de que no me sienta halagada.  ¿Probar materiales de artística y subirlo a redes?  De hecho, ya lo hago.  El foil que usé en Café de Étoiles lo compré en Temu, y unos papelitos texturados que son parte de De Locos y de Okulta también.  



















































     Suena divertido, más en mi realidad actual. Realizar obras pequeñas, probando materiales y experimentando con ellos, puede ser una forma bastante grata de afrontar los próximos meses.  Veremos.









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