martes, 8 de septiembre de 2026

 






    Así te dejo antes de partir a esta primera (espero que momentánea, mi cerebro de lagarto es muy tenaz en citar listados de riesgos) desaparición forzosa. 

 

     Pude construir la cadena de eslabones en papel para enlazar y cruzar sobre la obra de un modo bastante razonable, aun fresca por el exceso de pintura para darle estabilidad, habrá que ver cuanto aguanta en el ajetreo de los traslados. 




















 

     Arruiné entretanto la puntilla de papel de seda del borde del abanico, por lo que lo primero que haré al regreso (nótese que no dije “si”, el lagarto parece haber entrado en breve adormilamiento) será reconstruir la puntilla con un segundo papel, duplicarla, en fragmentos de corte más pequeños para poder maniobrarla con más facilidad y disponerla de modo que soporte lacas más endurecedoras y pesadas.





 

  Me gusta lo hecho hasta acá, mucho, ansío volver y  terminarla.  De momento, hasta luego y lo que deba ser será.

 














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