lunes, 25 de octubre de 2021

 


 

Paso uno, un boceto de un retrato donde predominen los ojos y la lánguida postura del cuello.  ¿Por qué?  Porque, cuando se trata de retratos, la línea del cuello marca la diferencia y determina la expresión.










 

Paso dos, partimos el boceto a la mitad.  ¿Por qué?  Porque tengo un par de bastidores con una obrita menor (repliqué un florero de vitro-fusión para decorar un rincón de mi casa; el florero se rompió y la composición ya no tuvo razón de ser), y necesito darles un nuevo destino.















 

Paso tres, pegamos el boceto partido -sacando el exceso de papel innecesario- sobre el pastiche que ya había en los bastidores.  Integramos con un poco de acrílico blanco y grafito color  acuarelable. 



 



























     Sobre esto, en cuanto tengamos 5 minutos de tiempo para dedicarle, vamos a trabajar según nuestra lógica.  Veremos que sale.












No hay comentarios:

Publicar un comentario