miércoles, 17 de noviembre de 2021

 





















         Parece que la peste se niega a darse por vencida.  Cuando por este hemisferio el calor colabora a que estemos en la calle en un precario atisbo de nuestra vieja normalidad, vuelven a llegar noticias de que se empiezan a encerrar del otro lado del Atlántico.  Una muestra en Berlín que viene postergándose desde el 2020 se cancela otra vez.  Es muy desolador el panorama.

 






     Hay momentos en que la inmovilidad nos tienta.  ¿Para qué tanto esfuerzo en planificar y coordinar eventos bajo la insistente espada de Damocles de la cancelación?  Pero no es ninguna opción estarse quieto y esperar, hay que seguir intentando hacer cosas pese a todo.  Aunque sea vivir con la angustia permanente de que es muy poco lo que realmente depende de uno.







 

     ¿Entonces?  Entonces nada.  Se sigue y se aguanta.  Avanzamos por donde quede resquicio, se va improvisando, buscando alternativas, construyendo formas de difundir la obra por dónde y cómo se pueda.  Es lo que nos tocó.  Espantosos tiempos interesantes


















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