Haciendo limpieza
en mi biblioteca -muy necesaria, por cierto- encuentro un par de páginas
de L´Osservatore Romano, que había traído en oportunidad de un fugaz
viaje al Vaticano hace muchos años ya.
Me sorprendió la textura del papel, no recordaba esa calidad en un diario, y decidí usarlo para dibujar e
incorporarlo a alguna obra. En eso estoy.


















No hay comentarios:
Publicar un comentario