domingo, 27 de mayo de 2012



     Amanecí con ánimo nostálgico. Argumento que antes exponía mi trabajo una o dos veces al año sin mayores problemas. ¿Por qué ya no puedo?





     Siempre pinté chicas desnudas. Siempre hubo mucha piel. ¿Que cambió?









     Pero giro la cabeza y veo sobre mi desvencijado caballete LA SANTA INQUISICION en la que estoy trabajando, lento pero sostenido, y pienso que sí, que algo cambió, que mi trabajo maduró. El mundo probablemente no. Ya no estamos en la misma dimensión. Y puede (puede) que tengan razón cuando me niegan la posibilidad de mostrar mi obra. Tal vez no es el tiempo todavía...




No hay comentarios:

Publicar un comentario