miércoles, 11 de mayo de 2022

 





















Versión libre y cartográfica de una Odalisca de Fortuny








Versión libre y cartográfica de un Odalisca de Ingres









Mi Danae








Venus del Portulano









Tyrrhen Mmare


























domingo, 8 de mayo de 2022

 








    Temporada errática.  Las obras inconclusas se amontonan en mi tablero.  Llego hasta ahí y algo pasa y me desconecto.  Aun de aquellas obras que, a nivel consciente, me gustan.  Mi experimento de lunares rojos por momentos me atrae, me invita a seguirla, pero es una invitación poco convencida y no paso del amague y del sí, puede ser…  pero el “pero” que sigue es más concluyente y se queda sobre el tablero.  Al lado de Geometría, que ignoro por qué no puedo sentarme a terminarla de una vez.  Sí, Geometría está bien, pero… otra vez el pero se impone y no hago nada.  Abajo queda el dibujito cuadrado que avanzó hasta que no lo hizo más.  Auténtica temporada de inconclusas.














































 

     Es un repelente mutuo, hay algo en esas obras que no me quiere cerca y algo en mí que anda distraído buscando otra cosa.  Esos angustiantes momentos en que el inconsciente se impone y quiere pegar la vuelta e ir para otro lado, pero el consciente está en babia de hacia dónde ir y para qué.  Algo me ronda pero no lo alcanzo, no lo veo, no soy capaz de entender.  Días de nada.  Días de sinrazón y apatía creativa.















 

     Y como soy mujer, cuando me encuentro perdida me refugio en la cocina.  Esto podría ser un comentario sexista y de estereotipo histórico-cultural, pero también es un hecho.  Me acovacho al rescoldo de la hornalla, compartiendo mi angustia con el mate, mientras estructuro a mi Conejo Chelista con el que iniciaré la Orquesta de Finis Terra.  Huyo haca mis cachivaches de papel y descartes de cartón.  Me voy a la basura para pensar que quiero de mi vida.  Quedo en espera de la inspiración atareada en la mesada con mis juegos de papel.  Bueno, puedo estar angustiada y confusa pero no necesariamente infeliz…






































viernes, 6 de mayo de 2022

martes, 3 de mayo de 2022

 

 





    En cuatro días este blog cumple 10 años, un auténtico disparate de tiempo.  Pero para quienes tenemos arraigada la costumbre de llevar diarios personales, el tiempo pierde importancia y dimensión, porque de lo que se trata es de reseñar el devenir de la vida diaria en la única intención de comprenderla.  Este blog, como diario de artista, busca ordenar y decodificar el proceso creativo en su entorno cotidiano, en un país del fin del mundo y en una ciudad que demasiadas veces parece ser, realmente, Finis Terra.















 

    En esa primera entrada me quejaba de las dificultades que tenía entonces para mostrar mi trabajo en Buenos Aires.  Diez años después sigo enfrentando el mismo problema: el circuito local es más propenso a rechazar mis postulaciones que a darme vía libre para la cuelga de mi obra.  Las razones las supongo similares: no pertenezco, no provengo de la academia centralizada, no tengo los amigos debidos, no se negociar del modo recomendado. No soy uno de ellos y no intento serlo.  Soy por naturaleza un paria y por convicción un outsider.   Y, lo peor de todo, evidencio el gusto por mi apacible marginalidad.  Diez  años despues es evidente que no aprendí nada.  Y que sigo siendo quién soy.