viernes, 16 de noviembre de 2012




     Mientras avanzo en el dominio del equilibrio y voy perfeccionando el estilo flamenco (el ave, no la escuela artística de los Paises Bajos), lo que me permite ir agregando alguna actividad -¡ja!- a estos días de agobiante inmovilidad, desarrollo una teoría conspiratoria que Fox Mulder no llegó a esbozar antes de la cancelación de los X Files: todo es mentira

     Como me he vuelto adicta (al menos mientras dure mi renguera) al análisis de los racontos de datos del blog, y lo mio es sin duda el cotejar fuentes (una especie de historiografía empobrecida) me encuentro que en el informe de estadísticas de Blogger para el día 15 de noviembre de 2012 se detalla 1 visita de China. Pero cuando hoy reviso en el Analytics de Google para ese mismo día ¡no existe ninguna visita de China! Busco el mapita del informe demográfico y nada. Cliqueo sobre China y 0 visitas. 

     No se porque me satisface tanto corroborar mi sospecha de que el ficcional universo de la web es, precisamente, una ficción. Uno esperaría que al menos el Sr. Google que provee Blogger y provee Analytics fuese cuidadoso con los detalles y pusiera las mismas mentiras en todos lo lugares. Pero se ve que no. Estamos solos en el universo, mal que les pese a Fabio Zerpa y a David Vincent.






     Sigo hurgando en mis viejos diarios. Es un poco tedioso descubrir que sigo siendo yo, un poco más vieja -bastante-, un poco menos depresiva, un poco más resignada y definitivamente menos trágica. Pero corroboro que hace 26 años a igual que hoy dedicaba demasiado tiempo a enredarme en las "naderias del arte que entretejen ilusiones" (la cita es de Borges aunque no es exacta. No puedo subir la escalera -¡y dale!- para cotejar en mi biblioteca la exactitud en el poema).






     Transcribo algo más del año 1986:

    “Me he condenado por mi espíritu incapaz de ser simple y aceptar cabizbajo la realidad. Me he condenado por mi fantasía que ávida inventa los pecados que deseo y por cobardía no cometo. Me he condenado por mi violencia, por mi falta de sumisión y de recato, por mis ansias de romper las reglas y liberar el alma. Me he condenado por mis sueños y por mi decisión de seguir soñando. Me he condenado por mis palabras, mi único acto de valentía. Me ha condenado la amistad con lo Imposible, la única lealtad y la única nobleza. --- Me condenó un arrebato,/ Un golpe de valentía,/ Un atreverme de pronto/ a sentir lo que no debía./ Me condenó la verdad,/ Un asumirme en la vida;/ El olvidar un momento/ La hipocresía debida./ Me condenaron los sueños,/ Un desoir de consejos,/ Un atender al demonio/ Por diablo y no por viejo./ Me condenaron las ganas,/ Me condenaron los cielos/ Por inventarme un albatros/ Y remontarme en el vuelo… (29 de abril de 1986)






“Por todo lo que de más me dieron/ -alma, espíritu y razón-/ A ellos sólo le dieron/ Hígado, estómago y un riñón./ ¡Cuántas más ciertas me resultan ahora esas palabras! ¡Cuánto más ciertas cada día!. Delicias de la vida familiar. (30 de abril de 1986)






Recopilación perdida I Historia Antigua: La de los viejos rencores, la del amor ingenuo, la de estrellas y hadas… --- Una imagen del soberano del Infierno, un Satanás joven, brillante en sus ropas de calidad, alegre e indiferente, venido quizás un tanto a menos con los años pasados sin que nadie le vendiera el alma. Lucifer, vitalidad y garbo, el hijo menor de Belcebú, siete veces más hermoso y otras tantas más maligno. Mefistófeles del siglo veintiuno me tendió la mano… --- Abrir la puerta y avanzar. En cada comienzo hay tantas despedidas… Quizá mañana vea este hoy como un ayer no tan importante, pero mi ahora es el preludio de una escena que nunca antes actué. Y me rebelo con rebeldía vana, y grito sin palabras y si sufro ya no lo siento –hasta creo que este dolor es puro invento-. --- Y quizá después, al quedarme sola,/ Comprenda la broma de aquel ayer;/ Tu mirada lenta que castiga tanto/ Y alimenta dando más razón al ser./ Y quizá después, por seguir la moda,/ Te diga que nada, nada importa ya;/ Disculpe mis lágrimas, lloradas en vano,/ Cuando la mano no me querías dar…/ --- Reconozco mi caída y mi derrota. Pero en ella encontraré el poder para triunfar. Es cierto: todos los viejos amigos han muerto. Ya no tendré amigos. La amistad es una trampa. Me entrego a ti. Sea tu fortaleza la que me sostenga, tu fuego el que me mueva, tu conciencia la que me pierda. --- (21 de mayo 1986)





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